Es hora de devolverle el “rostro humano” al Perú. Estas son las consecuencias de la imposición imperial a través de los TLCs.

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El pueblo indígena amazónico persiste en su lucha legítima por la derogatoria del “paquete legislativo” que los despoja de  derechos que consideran fundamentales: Territoriales, propiedad, forestales, hidrícos, etc.

Las balas los mordieron con rabia y de pronto se asombraron de la propia sangre caliente que salía de sus cuerpos. Tres indígenas que no desean la invasión de sus territorios sintieron la penetración del plomo disparado por fuerzas de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales de la Policía Nacional del Perú o vieron destrozados sus rostros por las granadas de gases.

El herido de bala murió.
El delito de las etnias awajún y wampi fue ocupar el puente Corral Quemado, según el sitio Servindi.org, en la región amazónica peruana, como forma de defensa de territorios que el Gobierno desea entregar a la explotación petrolera de grandes empresas. Hubo también siete detenidos y varios desaparecidos.

La causa de la rebelión en las selvas es simple. El Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos llevó a las autoridades peruanas a aprobar una serie de decretos anticonstitucionales que eliminaban un número de protecciones territoriales y ambientales que daban cierta seguridad a los indígenas.

Las legislaciones rechazadas por los nativos son la nueva Ley Forestal y de Fauna Silvestre y la Ley de Recursos Hídricos, porque consideran que vulneran sus derechos a la propiedad y el control sobre sus propios recursos naturales. Su consecuencia será la deforestación, la disminución de la biodiversidad, la depredación de la naturaleza.

Asimismo los aborígenes exigen una reforma constitucional para restablecer el carácter inalienable, inembargable e imprescriptible de sus territorios.

Como la aplicación del TLC con Estados Unidos exige libertad de acción para el capital, las diferentes etnias pagan las consecuencias de la complacencia gubernamental.

De pronto el Gobierno se topó con que los verdaderos dueños de la selva no están dispuestos a ceder más de lo que han consentido ya durante más de 500 años de conquista por los españoles o las oligarquías y transnacionales.

Para que las fuerzas represivas pudiesen actuar con manos libres y disparos a granel, el 9 de mayo el presidente Alan García decretó por 60 días el estado de emergencia en toda la zona del conflicto, con el consiguiente saldo de decenas de nativos heridos por impacto de bombas lacrimógenas y armas de fuego policiales.

No hubo policías heridos. Nadie les disparó, pues la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) aspira a una protesta pacífica.

La pretensión de aplicar a toda costa el TLC con Estados Unidos ha llevado la situación mucho más lejos.

El presidente de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos, Afroperuanos, Ambiente y Ecología del Congreso, Róger Nájar, informó al diario La Primera que hubo también ataques de las fuerzas represivas a nativos asháninkas en el distrito de Sepahua, provincia de Atalaya (departamento de Ucayali), que dejó a 20 nativos detenidos, de los que 13 están heridos.

El congresista Nájar llegó incluso a expresar que “nuestra comisión enviará una delegación a las zonas donde ha habido agresión a los pobladores originarios de parte de la Marina y las Fuerzas Armadas”.

Concretamente, la AIDESEP denunció que un buque fluvial de la Marina embistió a las frágiles embarcaciones de los nativos en el río Napo, cerca de la frontera con Ecuador.

Intento de engaño.
Ante la conflictiva situación amazónica, el pleno del Congreso se vio obligado a aprobar una resolución que “recomienda” la derogatoria del paquete de decretos legislativos que atentan contra las comunidades de la Amazonia.

Pero intenta una trampa. Se solicita a la Comisión de Constitución “un informe” en 15 días sobre la constitucionalidad de los decretos, algo ya claro.

Además, si en el reporte original se señalaba que la Comisión de Constitución debería dictaminar la derogatoria de los dispositivos materia de controversia, ahora dice que debe dar una “pronta evaluación”.

De inicio se advertía que los decretos “vulneran” las obligaciones convenidas con la Organización Internacional del Trabajo y se produjo un escamoteo de términos para que ahora diga que los decretos “no concordarían” con la OIT.

La Armada, reveló la AIDESEP, “en vez de cuidar la integridad nacional, protege a las transnacionales” con una operación que destruyó y hundió varios botes y canoas colocados para impedir el paso de embarcaciones de la petrolera francesa Perenco, que opera en la zona.

El presidente de AIDESEP, Alberto Pizango, acusó al ministro de Defensa, Ántero Flores Aráoz, de haber ordenado el violento desbloqueo, a cargo de una unidad de la V Zona Naval con sede en Iquitos, principal ciudad de la Amazonia peruana.

Sacerdotes de la Misión de Santa Clotilde, capital del distrito loretano de Napo, desmintieron afirmaciones de “pacífica operación hecha por la armada, y denunciaron que el desbloqueo se realizó de manera irregular, ya que no estuvieron presentes ni el fiscal, ni la policía, ni las autoridades.

Incluso los obispos que actúan en la Amazonia se solidarizaron con las reclamaciones de los habitantes originarios de la jungla. Los obispos dicen comprender la desesperación de las poblaciones indígenas frente a “la pretensión de disponer, de manera inhumana y cruel, de las posesiones de las poblaciones ribereñas y amazónicas”.

Agregan que los nativos no tienen, “en su propio país, el amparo legal necesario para defender sus justos reclamos”, lo cual los condena al desarraigo de sus tierras y a abandonarlas para buscar trabajo asalariado.

Según la declaración, las poblaciones indígenas desean un desarrollo integral y propio en las tierras que ocupan y usan por generaciones, y el Estado no ha tomado en cuenta el derecho de esos pueblos a ser escuchados, como mandan la Constitución y los convenios internacionales.

Cuando se redactan estas líneas se producen conversaciones entre los representantes de la AIDESEP y el Gobierno y está por ver el giro que toman los acontecimientos en caso de que las autoridades oficiales se empeñen en entregar la selva a la depredación de las transnacionales.

Fuente: Gramma Digital
18 de mayo del 2009

One thought on “Es hora de devolverle el “rostro humano” al Perú. Estas son las consecuencias de la imposición imperial a través de los TLCs.

  1. CANCIÓN PARA PIZANGO

    Homenaje al pueblo amazónico de Perú

    Canta la selva en tu voz de fuego,
    canta el fuego en tu rebelde pueblo,
    canta el río en apasionado juego
    entre el cielo vegetal y tu milenario suelo.

    Canta el viento amazónico tu nombre:
    Pizango libertador, no Pizarro ni García,
    no multinacional sino heroico hombre,
    claro y democrático como la luz del día.

    Canta la piedra en tus manos libres,
    cantan tus manos como independiente pájaro,
    canta el árbol en tu estatura de montaña,

    canta la Patria en tu ejemplar hazaña
    canta la hazaña como don Quijote:
    canta mi lanza, canta mi cántaro.

    César Cando Mendoza
    Lluvia de junio, en la tarde.

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